El ministro de Economía presenta la Adenda al Plan de Recuperación en el Congreso
Es un placer y agradezco una vez más la posibilidad de comparecer ante esta comisión mixta.
Ya saben que llevamos un total de 18 comparecencias relativas al Plan de Recuperación, ocho de ellas por mi parte en los últimos dos años y la última justo hace apenas cuatro semanas, donde anuncié que estábamos ya en los últimos pasos de los trabajos con la Comisión Europea para la finalización de la redacción de la Adenda y me comprometí también, por supuesto, a venir antes de final de año a comentar los resultados de la misma y, por lo tanto, aquí estamos.
Esperamos, además, y esto sí que me gustaría anunciarlo, tener en las próximas horas una valoración ya por parte de la Comisión Europea, esperemos que positiva, de nuestra Adenda al Plan de Recuperación, con la que se comienza ya esta fase final, con la que encaramos la recta final del despliegue de los fondos del Plan de Recuperación.
Como saben, tras esta Adenda, el Plan de Recuperación habrá supuesto una inyección en apenas cinco años en nuestra economía de más del 6% de nuestro producto interior bruto, entre ellos 80.000 millones en transferencias, habiéndose logrado los dos grandes objetivos para los que se diseñó el Plan de Recuperación. El primero, una recuperación ágil, rápida y sin cicatrices tras la pandemia. Y, además, el segundo de ellos, esa modernización de nuestro tejido productivo, económico y social.
Y como les voy a detallar, además, con la última Adenda se agiliza el despliegue de los fondos en estos últimos meses que quedan antes del cierre del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia por parte de la Comisión Europea, reforzando prioridades estratégicas y, además, esto es importante, manteniendo intacta la ambición transformadora de nuestro Plan de Recuperación.
Déjenme que, como solemos hacer siempre en estas comparecencias, de primero un paso atrás para hacer o para aterrizar el balance en términos de resultados del Plan de Recuperación, haciendo alusión primero a la evolución de nuestra economía en estos últimos años.
En esta diapositiva hemos reflejado la evolución tanto en términos de PIB como de empleo desde el año 2019, desde el año previo a la pandemia.
En el gráfico de la izquierda se puede ver de manera muy clara cómo la pandemia afectó de manera más intensa a la economía española. Sin embargo, a pesar de ello, no solo nos hemos recuperado más rápido, estamos ya por encima en términos del nivel de recuperación de PIB, con respecto a nuestros principales socios, con respecto a la zona de euro también, como vemos en el gráfico, sino que, además, lo que se espera es que adelante, hacia adelante, en el año 2026 y siguientes, sigamos con un ritmo de recuperación mayor de nuestros principales socios.
De hecho, lo que se espera para este año 2026 que entra es que España siga creciendo en torno a dos veces más rápido que el conjunto de la zona euro, igual que hemos venido haciendo en los últimos años. De hecho, las previsiones para este 2025 son de un crecimiento para España de en torno al 2,9% frente a un 1,3% para la zona euro.
Podemos ver una imagen muy similar, de hecho, incluso, en cierto modo, aún más relevante en cuanto a la diferencia relativa en comportamiento en el marco del empleo, en el gráfico de la derecha, donde vemos la evolución, de nuevo, con la misma imagen, la evolución progresiva mejor del empleo en España con respecto al resto de grandes países de la zona de euro o con respecto a la media de la zona euro en sí. Donde vemos, como he dicho anteriormente, igual que se ve la evolución de nuestro PIB, de nuestra economía, cómo España se ha recuperado más rápido y, además, hacia adelante, se sigue teniendo esa previsión de crecimiento más rápido, de creación más rápida de empleo que nuestros principales socios, siendo esta, de nuevo, una excelente noticia para la economía española.
Ya saben que el ritmo de creación de empleo se ha ido manteniendo a lo largo de estos años en torno a ese medio millón de nuevos empleos netos cada 12 meses. Estas son las previsiones también que tenemos hacia adelante.
Más allá de estas dos dimensiones, el PIB y el empleo, es relevante aterrizar en dimensiones más profundas o de segunda capa, podríamos decir, cuál es la calidad de este crecimiento y cómo también compara con respecto a nuestros principales socios.
En el gráfico de la izquierda, lo que podemos ver es la evolución del PIB, de nuestro producto interior bruto, en términos per cápita, corregido por el nivel de precios, es decir, en paridad de poder adquisitivo, cuando lo comparamos con un área de referencia concreta, en este caso es la zona euro. Podemos ir viendo en los últimos 25 años cómo ha evolucionado la convergencia de España con la zona euro. Yo creo que es un gráfico muy indicativo del ciclo económico, de estos últimos ciclos económicos en lo que va del siglo XXI.
Vemos que durante el inicio del siglo XXI, en pleno periodo de burbuja en el sector inmobiliario, tuvimos una convergencia rápida con respecto a la zona euro, pasando de representar nuestro PIB en torno al 83-84% de la misma, a subir por encima del 90, llegando al 93-94 entre el 2000 y el 2008.
Sin embargo, este camino se deshizo de manera muy rápida, como vemos, como consecuencia de la crisis financiera, llegando a bajar en el año 2013 por debajo del nivel que teníamos a principios del siglo. Es decir, desandando todo el camino y más de la convergencia que habíamos tenido desde principios del siglo XXI.
Sin embargo, ¿qué es lo que sucede en la anterior etapa de crecimiento actual, es decir, entre el 2014 y el 2019? Que apenas hay una recuperación de ese nivel de convergencia con respecto a la zona euro, y nos mantenemos muy por debajo de esos niveles máximos que habíamos tenido en el año 2007-2008. Como ven, hay un estancamiento en esa convergencia entre los años 2015 y 2018.
Esto es relevante porque ahí es cuando nos llega el impacto del COVID, al que tenemos que hacer frente a partir del año 2020, y como vemos, desde entonces, la convergencia no solo ha recuperado el impacto del COVID, sino que además hemos cerrado parte de la brecha que se abrió como consecuencia de la crisis financiera. Y esta convergencia, además, sigue un ritmo que esperamos que se mantenga en los próximos años, como hemos visto, con ese crecimiento diferencial de España con respecto al resto de países de la zona euro.
De nuevo, esto es importante. Estamos hablando de convergencia en términos de PIB per cápita, una vez corregido también por paridad de poder adquisitivo con respecto a la zona euro y a los principales socios.
Y déjenme mostrarles la imagen con respecto a los principales socios, porque es incluso, yo creo que aún más relevante.
Cuando vemos, por ejemplo, un gráfico con la misma interpretación, que sería la línea azul, pero ya no con respecto a la zona euro, sino con respecto a Francia. Como podemos ver, la convergencia desde el año 2020, desde la pospandemia con respecto a Francia, no solo ha ido a un ritmo, en este caso, incluso mayor que el que hubo a inicios de este siglo, con un modelo de crecimiento, recordemos, sostenible y equilibrado, sino que hemos conseguido, en términos de niveles de convergencia en PIB per cápita, en paridad de poder adquisitivo, estar por encima del pico que tuvimos en el pico de la burbuja inmobiliaria en el año 2008.
De nuevo, yo creo que estas son cifras que ponen en contexto esa recuperación relativa más rápida, más fuerte y más sostenible que el conjunto de la zona euro, que nos lleva a estos niveles de convergencia, por ejemplo con respecto a Francia, en máximos de los últimos 25 años.
Además, como pueden ver en el gráfico de la derecha, cuando miramos en estos últimos años también la evolución comparada en términos acumulados de la productividad por hora trabajada, vemos como de nuevo resalta el caso de España, no solo con respecto a la zona euro, sino con respecto a nuestros principales socios.
Por lo tanto, tenemos una economía que crece por encima de nuestros socios, una economía que converge en términos per cápita con respecto a nuestros socios, una economía que crece también en términos de empleo por encima de nuestros socios y, además, que crece también con un empleo más productivo, como estamos viendo en la evolución de esta productividad por hora.
Y, evidentemente, somos todos conscientes, espero, que uno de los grandes vectores dinamizadores de nuestra economía está siendo desde luego en estos últimos años el impulso que procede del plan de recuperación, que recordemos, y así me gusta siempre definirlo, es una agenda de reformas e inversiones. No solo son las inversiones que vienen de la mano del Plan de Recuperación. Pero déjenme de nuevo también poner el estado de situación en ambas materias, tanto inversiones como reformas, empezando en esta diapositiva por la situación en materia de inversiones.
Tienen aquí los datos que actualizamos esta misma semana. En la última comparecencia teníamos los datos actualizados desde la fecha de corte finales de septiembre, si no recuerdo mal, y ahora ya los tenemos actualizados hasta finales de noviembre. Hemos aprovechado estas semanas para actualizar estos datos de convocatoria resueltas.
Hemos crecido en torno a los 4.200 millones en estos dos meses en convocatoria resueltas, alcanzando ya prácticamente los 63.000 millones en subvenciones y licitaciones con nombres y apellidos de empresas y ciudadanos a los que les han sido asignadas las mismas.
Podemos ver también, de hecho, que este ritmo de ejecución mensual se está acelerando, unos 2.100 millones al mes estos últimos dos meses, por encima del promedio anterior, por lo tanto, yendo de la mano de este impulso final para ser capaces de ejecutar la totalidad de esos 80.000 millones asignados: 25% de ellos para la modernización del tejido industrial, 22% para la agenda urbana y rural, 15% para infraestructuras sostenibles.
Y con un elemento especial de granularidad de la llegada de los fondos que siempre comentamos, pero yo creo que es de particular relevancia, dado que un 42% de los beneficiarios son microempresas y pymes. Es decir, del total de adjudicatarios, de los 1,4 millones de adjudicatarios se han beneficiado un 42% de ellos siendo microempresas o pymes.
Hay otra forma de ver también cómo hemos ido evolucionando en cuanto a la ejecución de los fondos del Plan de Recuperación que podemos observar en esta diapositiva.
En esta diapositiva tenemos, en primer lugar, la línea azul o en escalón que representa los desembolsos que hemos recibido por parte de la Comisión Europea conforme se iban cumpliendo los hitos y objetivos asociados al Plan de Recuperación, al compromiso con la Comisión Europea con ese último salto de este verano, como pueden ver ya a la derecha del gráfico, alcanzando los 71.400 millones de desembolso, 55.000 de ellos en transferencias.
A la vez hemos dibujado aquí, porque yo creo que es de interés, la evolución de las salidas de caja de nuestro Tesoro, ya lo hemos traído en otras ocasiones, pero me parecía relevante actualizarlo, salidas de caja de Tesoro a los distintos organismos convocantes o incluso muchas veces directamente a los beneficiarios, en este caso de las ayudas y de las licitaciones, donde podemos ver de manera complementaria a estas salidas de caja, a estos pagos del Tesoro, la evolución de las convocatorias resueltas que es la línea temporal del dato que les acabo de dar, que acababa en esos 63.000 millones, 62.900. Y vemos la evolución sostenida en cuanto a ejecución a lo largo de todos estos años y en paralelo, como he dicho hace un momento también, a los propios desembolsos provistos por parte de la Comisión Europea.
En cuanto a las reformas, sí que me gustaría destacar — lo hice, si no recuerdo mal, también en la pasada comparecencia — la importancia no sólo de la ambición reformista del Plan de Recuperación, sino además de otro elemento que yo creo que fue valorado de manera particularmente positiva por la propia Comisión Europea y era el énfasis que teníamos en los hitos asociados a las reformas en los primeros años del Plan de Recuperación, lo que se conoce como frontloading o adelanto precisamente de esos compromisos asociados a las reformas.
Y yo creo que en este gráfico puede verse de manera muy elocuente cómo los hitos asociados al Plan de Recuperación, hitos y objetivos, se correspondían en estos primeros años esencialmente con hitos asociados a las reformas, con ese gran objetivo de atajar o de atacar los retos estructurales que tiene nuestra economía y con un diagnóstico compartido con la propia Comisión Europea.
Reformas tan importantes cuyo impacto ya vimos, de hecho, en la anterior comparecencia, como por supuesto la reforma laboral, Ley crea y crece, la Ley de startups o el nuevo marco de ciberseguridad y la Ley 5G. Son simplemente algunos ejemplos, ya citamos el impacto que estábamos viendo de algunas de estas reformas, pero son ejemplos que nos llevan de nuevo a este gráfico que merece la pena volver a recalcar, donde vemos también la evolución relativa en el cumplimiento de hitos y objetivos que dan lugar a estos desembolsos por parte de España, liderando en los tramos asociados a transferencias los desembolsos y también los hitos cumplidos simplemente en porcentaje del total por detrás de Italia.
Me gustaría terminar, antes de hablar de la última adenda del Plan de Recuperación, terminar aterrizando este diagnóstico de cambio estructural en nuestra economía. He dicho que el Plan de Recuperación ha cumplido con sus dos grandes objetivos. El primero, ser capaces de salir de la pandemia sin cicatrices: Pero, además, el sentar las bases para la modernización hacia adelante de nuestra economía.
Y ahora déjenme que aterrice de manera un poco más detallada este último diagnóstico, el de la modernización de nuestra economía o transformación estructural, con algunas dimensiones que yo creo que son relevantes, asociadas a la inversión, pero también a la digitalización y al empleo.
Empezando por la inversión, podemos ver en este gráfico algo que ya hemos discutido en anteriores comparecencias, la importancia no sólo de la inversión, sino de la aditividad de la inversión asociada a los fondos del Plan de Recuperación. De hecho, vemos en este caso, en los datos de una encuesta específica del Banco de España, cómo según el análisis del mismo banco, aproximadamente 3 de cada 4 inversiones, el 75% de las inversiones que han realizado empresas beneficiarias del Plan de Recuperación, no se hubieran realizado o se hubieran realizado sólo parcialmente en caso de no existir los fondos, con un aterrizaje además o con una casuística especialmente importante cuando hablamos de las inversiones en I+D, que es la barra que tienen en el centro del gráfico de la izquierda, donde esa aditividad alcanza el 80% por encima del 75% en promedio.
Pueden ver además la evolución de la inversión, en este caso la formación bruta de capital en nuestras sociedades no financieras, donde hemos puesto en 100 el nivel que existía previo a la pandemia, 2017-2019, y vemos, en este caso de manera muy clara, ese esfuerzo inversor que se está realizando por parte de nuestras empresas y que anticipa, y esto lo señalan los distintos analistas que realizan previsiones con respecto a la economía española, que las dos grandes fuerzas dinamizadoras de nuestro PIB, de nuestro crecimiento hacia adelante, serán el consumo privado y la inversión privada por otra parte.
Déjenme centrarme aquí en este caso en un elemento particularmente importante que querría destacar, y es la inversión en un aspecto concreto o el crecimiento en la inversión en I+D, en propiedad intelectual.
Aquí, en el gráfico de la izquierda, podemos ver de manera muy clara la aceleración de la inversión en materia de productos de propiedad intelectual en los últimos años, con ese vínculo, ese enlace claro al Plan de Recuperación y al objetivo, o a esas dos dimensiones esenciales, como sabemos, la transición energética, pero la otra es la transformación digital, donde vamos a seguir dando ahora algunos ejemplos claros.
Este incremento de la inversión en actividad en intangibles está estrechamente relacionado, por supuesto, con la I+D y con el esfuerzo que estamos haciendo, en este caso, por digitalizar la economía y, por tanto, sentar las bases de una economía más modernizada que contribuya a un aumento del stock de capital, en este caso asociado a la inversión más productiva, a la I+D, a la propiedad intelectual, que contribuye de manera diferencial a nuestro crecimiento potencial, al crecimiento a largo plazo y, por lo tanto, a la sostenibilidad también de nuestras finanzas públicas.
De nuevo, en el gráfico de la derecha, igual que hemos hecho al principio, cuando veíamos el PIB, cuando veíamos el empleo o la productividad, podemos ver cómo ha crecido esta inversión en propiedad intelectual comparado con los principales países de nuestro entorno. De nuevo, un crecimiento diferencialmente positivo también en comparativa europea, lo que confirma esta intensidad en términos absolutos, pero también relativos de la transformación de nuestra economía.
Hay otro vector importante de transformación asociado al Plan de Recuperación y es el que tiene que ver con el elemento de cohesión regional o la llegada de estos fondos, hablaba antes de manera granular al conjunto de las empresas, con especial atención a microempresas y pymes, pero también la llegada de nuestros fondos a lo largo y ancho de todo el territorio español.
Aquí el plan como palanca de cohesión territorial, viendo los proyectos o cómo se han distribuido los proyectos. Esto es un gráfico propio de la Comisión Europea, nos da una idea de precisamente este aterrizaje regional y este impacto en términos de cohesión del Plan de Recuperación.
Pero déjenme que lo ejemplifique en mi comunidad autónoma en Extremadura, dando algunos ejemplos claros de la evolución o de la llegada de fondos en grandes proyectos industriales transformadores a una comunidad autónoma donde normalmente los grandes proyectos industriales yo creo que en cierto modo se han notado pero precisamente por su ausencia.
Sin ir más lejos, de modo general, señalar que el 35% de los fondos que llegan a la comunidad extremeña van destinados a modernizar el tejido productivo frente al 25% nacional de media.
Algunos ejemplos claros. Dentro del PERTE del Vehículo Eléctrico 352 millones, de los cuales 300 sirven para la gigafactoría de Envision en Navalmoral de la Mata que se prevé que genere más de 3.000 en puestos directos de trabajo, 12.000 en total en términos indirectos.
Asimismo, 18 millones también para el proyecto integral de tratamiento de litio en Cáceres.
Más proyectos: PERTE de Energías Renovables, 175 millones en total de los cuales. Y, este es un proyecto particularmente interesante y transformador para Extremadura, 53 millones para el Centro Ibérico de Investigación en Almacenamiento Energético.
Otros proyectos importantes en materia de descarbonización, en materia del PERTE de Agua, el PERTE Agro 30 millones, PERTE de Agua en torno a 49 millones, economía circular.
O, la última gran transferencia de fondos para la industrialización en Extremadura que, como saben, es esa inversión de 752 millones de euros destinada a la construcción en Trujillo de una fábrica de componentes de chips de alto rendimiento con una tecnología de vanguardia, precisamente basada en diamantes sintéticos al lado de precisamente la fábrica de diamantes sintéticos también situada en Trujillo.
Por lo tanto, en este caso a través de este impulso asociado a los fondos del Plan de Recuperación el modernizar, recomponer la estructura productiva en una comunidad autónoma como Extremadura para generar empleos de alta cualificación y por lo tanto ser capaces también de con la llegada granular en términos geográficos de los fondos del Plan de Recuperación promover la cohesión de España en términos territoriales.
Y si hablamos de granularidad en la llegada de los fondos del Plan de Recuperación, desde luego asociado además al elemento de digitalización, de modernización de nuestra economía el Kit Digital sin duda es uno de los ejemplos clave y más citados en cuanto a éxito en las medidas del Plan de Recuperación.
865.000, ese es el número de pymes que se han beneficiado de la implantación de soluciones digitales gracias al kit digital reduciendo costes, reduciendo carga de trabajo y mejorando sus procesos de negocio. Estamos hablando de más de una de cada cinco pymes en toda España. El alcance territorial ha sido al 92% de los más de 8.000 municipios españoles, nos da una idea de nuevo del aterrizaje granular de una medida como el Kit Digital.
Vemos a la izquierda algunos datos relativos a la llegada del Kit Digital a nuestras regiones, pero esto evidentemente va de la mano, como he dicho anteriormente, de un proceso de modernización, de digitalización de nuestras empresas, de nuevo también por encima de lo que está sucediendo en Europa en cuanto a la implementación de las nuevas herramientas digitales, incluida la IA, en nuestras empresas comparado con las empresas en el resto de países europeos, como podemos ver en esta encuesta que realizó el Banco Europeo de Inversiones, como ven en el gráfico de la derecha.
Pero yendo más allá, un análisis preliminar del impacto del Kit Digital en aquellas empresas que lo recibieron con respecto a la evolución de las empresas que no han recibido el Kit Digital, vemos en este caso que estos resultados preliminares hablan a las claras de ese comportamiento diferencialmente positivo por parte de las empresas receptoras del Kit Digital en cuanto a un crecimiento mayor de la cifra de negocios, en cuanto a una mejora de ese valor añadido bruto independientemente de cuál sea el tamaño de las empresas receptoras. Tenemos ahí entre 0 y 3 trabajadores, de 3 a 10 o de 10 a 49, vemos que esa diferencia es particularmente relevante, más significativa si cabe en aquellas empresas más pequeñas que son las que más se benefician de este proceso de digitalización. Esto contribuye a sus resultados, pero también contribuye a una mayor capacidad de aprovechar precisamente el crecimiento fuera de España, en este caso a través de un incremento de su comercio exterior, como podemos ver también en el gráfico de la derecha.
Más elementos, más evidencia con respecto a este cambio estructural a la modernización de nuestra economía, que tiene que ver en este caso también con el desarrollo de nuestro ecosistema de innovación.
Estos dos gráficos son muy elocuentes con respecto a la evolución de nuestro ecosistema innovador, nuestro ecosistema de startups. Pueden ver que veníamos de un ecosistema prácticamente inexistente hasta el año 2018, un ecosistema donde su fuerte crecimiento ha supuesto que haya duplicado su tamaño entre 2020 y 2025, un crecimiento del 110%, siendo el tercer país de la Unión Europea que más rápido ha crecido o cuyo ecosistema innovador más rápido ha crecido, detrás de Irlanda y Bélgica en estos cinco años.
Vemos además que la valoración de nuestras startups innovadoras ha duplicado desde 2020. Además podemos ver el impacto en términos de empleo que nos habla a las claras también de cómo esta transformación está suponiendo una mejora clara en la atracción o en la demanda por parte de estas empresas que están creciendo de trabajadores también de alta cualificación y ahora mencionaré algo relativo al mercado de trabajo.
Pero por cerrar, con respecto a nuestro ecosistema innovador, el elemento esencial, que además no se ve en estos datos brutos, que tiene que ver con la tipología de startups innovadoras, donde hemos pasado a tener cada vez más presencia de proyectos relacionados con deep tech, con sectores estratégicos como inteligencia artificial, biotecnología o food tech, es decir, anclados también en nuestra industria más tradicional, posicionando a España, por lo tanto, en una situación ideal para ser capaces de aprovechar la nueva oleada de digitalización y la llegada de la inteligencia artificial para seguir modernizando nuestra economía.
Y hablaba antes del crecimiento de la ocupación dentro de este sector innovador, como pueden ver en el gráfico de la derecha, donde prácticamente se ha triplicado en estos últimos años. Y esto tiene un reflejo muy claro cuando miramos cómo ha evolucionado la ocupación. En España, hemos hablado de la importancia del crecimiento en nuestro empleo y más cuando lo miramos en términos relativos con respecto a otros países de la zona euro. Pues bien, aquí en el gráfico de la izquierda podemos ver cómo ha evolucionado el empleo por sectores, comparando en este caso los sectores de tecnología media y alta con el resto de sectores. La ocupación en su conjunto ha crecido en torno a un 12,6% desde el periodo prepandemia, 12% si nos centramos en el resto de sectores, ha crecido más de un 22% en estos sectores de tecnología media y alta. A pesar de que estos sectores ocupan sólo el 8% del total de la ocupación o de los trabajadores, son responsables de más del 13% del total del empleo creado.
De nuevo, lo que vemos es un sesgo claro en el crecimiento, en el tipo de empresas que están contribuyendo a la inversión, en el tipo de inversión y en el tipo de empleo creado, un sesgo claro hacia la modernización de nuestro tejido productivo, de nuestra actividad económica.
Puede verse también este sesgo positivo en el gráfico de la derecha, donde estamos viendo esa mayor entrada en el mercado laboral de trabajadores cualificados. De hecho, cuando lo comparamos, comparamos este último periodo desde el 2019 al 2025, con el periodo 2014-2019, vemos 10 puntos más, un crecimiento en 10 puntos de los trabajadores con educación superior respecto a años anteriores a la pandemia. Cuatro de cada 5 empleos que se crean desde el año 2019, se crean con trabajadores con una formación de educación superior o FP. Ya comentamos en ocasiones anteriores el cambio estructural que estaba habiendo en nuestro mercado de trabajo gracias al impulso, en este caso también de la formación profesional, en concreto de la formación profesional dual, que está ayudando a acercar las cualificaciones de nuestros trabajadores a las demandas de habilidades de nuestras empresas que están en ese proceso constante de modernización.
Luego también señalar, por cerrar esta parte antes de pasar a la adenda, que de hecho otra forma de verlo es mirar el impacto en términos salariales también de la creación de empleo. De todos los empleos que se han creado en los dos años y medio últimos, el 50% de ellos se ha creado en las cinco ocupaciones con mayores salarios. De nuevo, estamos en este proceso de modernización, traccionando a trabajadores con mayores cualificaciones y por lo tanto promoviendo, en este caso, unos mayores salarios. Es decir, sacando a España de ese equilibrio que teníamos de empresas pequeñas, bajas en productividad, con bajos salarios, hacia un equilibrio con empresas cada vez mayores, más innovadoras, más productivas, atrayendo también a trabajadores más cualificados y pudiéndose permitir unos mayores salarios.
Me gustaría centrarme ahora en esta segunda parte de la presentación, en la adenda, el plan de recuperación que, como saben, presentamos hace unas semanas y que, como he dicho antes, esperamos que a lo largo del día de hoy podamos pasar el siguiente paso, es decir, tener una valoración positiva por parte de la Comisión Europea.
Además, en estos momentos, apenas nueve meses de la finalización, del horizonte temporal que tenemos para la ejecución de los planes o a 13 meses para la finalización de los planes en sí, incluidos los desembolsos, es el momento perfecto para cerrar con una mirada hacia adelante, de manera ambiciosa, la utilización de estos fondos.
Esto forma parte de esta adenda, como bien saben, de un proceso que se ha llevado a cabo en el conjunto de países de la Unión, de la mano de la Comisión Europea y de su comunicación de junio del año pasado para simplificar, racionalizar los planes y poder, por lo tanto, optimizar su utilización y poder, por lo tanto, maximizar el impacto de los mismos. De hecho, 24 de los 27 Estados miembros, entre ellos, por supuesto, España, ya han presentado formalmente ante la Comisión Europea estas adendas de simplificación.
Más allá de esto, teniendo en cuenta todas las adendas, España sigue manteniendo una posición de liderazgo con el 70% de los fondos que se van a solicitar ya desembolsados.
Objetivos esenciales de la adenda del Plan de Recuperación, ya lo saben, pero, por supuesto, aumentar la agilidad, la flexibilidad en el cumplimiento de los hitos y objetivos. También, en este caso, mantener el grado de ambición del Plan de Recuperación que conlleva o que lleva detrás ese impacto maximizado, que es lo que vamos buscando en cuanto a modernización de nuestro tejido productivo. Y hacerlo todo ello con la mayor agilidad, en este caso, en los próximos meses, dirigiendo los fondos hacia donde más impacto tienen dentro de las grandes prioridades del Plan de Recuperación.
Las grandes cifras que surgen de la adenda del Plan de Recuperación, que ya las conocen, pero me gustaría volver a recalcarlas. Estamos hablando de ese grado de ambición, el compromiso con respecto a la ejecución del 100% de las transferencias, de esos casi 80.000 millones en fondos no reembolsables, en transferencias, que desde el comienzo, como saben, por la propia estructura del Plan de Recuperación, ha sido la gran prioridad de nuestro país, el llegar antes de agosto del 2026 a la utilización plena de estos 80.000 millones de euros.
En materia de préstamos, como también saben y hemos comentado incluso en la última comparecencia, la idea en la utilización de los préstamos era establecer una red de seguridad con estos fondos europeos para dar continuidad a las inversiones procedentes de ese primer tramo de desembolsos con transferencias.
En ese sentido, lo que hemos observado en estos últimos meses es que efectivamente, gracias al buen desempeño de la economía española, el coste de acceder a esta red de seguridad en préstamos europeos, básicamente se había cerrado con respecto al coste que tendríamos de promover una red de seguridad nacional, doméstica, propia.
Por lo tanto, lo que hemos hecho es ajustar las necesidades de endeudamiento. Es decir, ajustar la utilización de los préstamos hasta los 22.700 millones, en línea con la evolución y el desempeño de nuestra economía, para cubrir también la demanda de todos los proyectos que han surgido a la luz de los instrumentos financieros que hemos puesto en marcha con el Plan de Recuperación.
Señalaba, y es importante recalcarlo, que esta reducción en cuanto a la utilización del endeudamiento que nos permitían los fondos del Plan de Recuperación responde a esta realidad, a una nueva realidad en cuanto al buen comportamiento económico financiero de la economía española que se traduce en condiciones favorables por parte de Tesoro en cuanto a la emisión de deuda. Esta mejora puede verse de manera resumida, en este caso, entre el diferencial en el coste de financiación en los intereses para Tesoro, para España, con respecto a la Comisión Europea, con respecto a los fondos Next Generation, que en el momento de inicio de los fondos, esta diferencia, esta brecha en el coste estaba en torno a los 70 o por encima de los 70 puntos básicos y, como pueden ver de manera muy elocuente en este gráfico, prácticamente se ha cerrado esta brecha, en gran medida gracias al buen comportamiento de la economía española.
Por lo tanto, la decisión racional, lógica, es reducir el endeudamiento público vinculado al Plan de Recuperación, pero mantener esa red, en este caso de seguridad a nivel doméstico, con menores cargas, con mayor flexibilidad también en cuanto a plazos y con menor impacto también, por supuesto, en cuanto a la necesidad de ir cumpliendo hitos y objetivos asociados a estos desembolsos.
Mantenemos la ambición del Plan reduciendo, en este caso, como he dicho, su impacto en términos de deuda.
Hitos y objetivos, o la evolución, en este caso, tanto en materia de transferencias como de préstamos asociados a estos tres grandes pilares de la Adenda, como he dicho, simplificación, refuerzo de prioridades estratégicas y mantenimiento del grado de ambición.
En cuanto a la simplificación, el objetivo de la Adenda ha sido reducir cargas administrativas, facilitar, al fin y al cabo, la ejecución y la evaluación del Plan para los propios analistas de la Comisión Europea, siguiendo las directrices marcadas en esta comunicación por la Comisión Europea.
Se reformulan en este marco en torno a 160 medidas, ajustando sus hitos y objetivos. Para que se hagan una idea, en este caso, la eliminación de hitos intermedios supone el 60% del total de hitos eliminados. Cuando hablo de hitos intermedios, había hitos con respecto a un mismo programa, por ejemplo, de inversión, que tenían que ver con la realización de los contratos y la ejecución de los proyectos. Pues bien, estos hitos intermedios se eliminan para dar, precisamente, más flexibilidad. Se eliminan, también, duplicidades de los propios hitos. Se reduce la carga documental acreditativa, con un elemento, por supuesto, de garantía con respecto al cumplimiento de los mismos, sobre la base de la experiencia adquirida en estos últimos cinco años, para ejecutar mejor, como he dicho, sin perder ambición.
El segundo elemento, o la segunda clave, como he mencionado antes, es el refuerzo de las prioridades estratégicas mediante la reprogramación de fondos y la incorporación de nuevas inversiones. Aquí, en este caso, reforzar inversiones ya previstas en el plan para maximizar el impacto y activar actuaciones en áreas prioritarias.
Pueden ver algunas de ellas en esta diapositiva. Señalar, por ejemplo, nuevos esquemas de ayuda por parte de IDAE y SEPIDES para impulsar la transición ecológica y la descarbonización de nuestra economía.
También actuaciones para reforzar el impacto en esa modernización de nuestra economía, como, por ejemplo, los 300 millones de euros al Programa Europeo de Supercomputación, 300 a la Agencia Espacial Europea, también para intensificar la participación española en proyectos estratégicos en el ámbito aeroespacial, como los lanzadores, navegación por satélite, comunicaciones seguras.
Y también un elemento importante, que es el refuerzo de ICO, a través de una inyección adicional de capital, de tal forma que seamos capaces también, a través de ICO, de dar continuidad a este esfuerzo inversor, más allá de agosto del 2026, precisamente siendo este uno de los grandes objetivos del propio Plan de Recuperación.
La tercera dimensión importante del plan, que me gustaría volver a recalcar, aunque ya lo he comentado anteriormente cuando hablábamos de las reformas, es que se preserva la ambición del Plan de Recuperación. De hecho, esta era una de las grandes peticiones por parte de la Comisión Europea a la hora de realizar o de valorar las adendas que le presentáramos los Estados miembros.
España, en este caso, presenta en la Adenda un paquete de reformas de igual ambición, más allá de, como he comentado anteriormente, tener una agenda de reformas cuya mayor ambición se centraba o se concentraba en los primeros años, no solo en cuanto a las grandes reformas, sino también en cuanto a la cuantía de esas reformas, como podemos ver en la evolución de los hitos asociados a las reformas en este gráfico.
La propia Comisión, en este caso, lo que nos pedía eran dos elementos esenciales. En cuanto a las grandes reformas del Plan de Recuperación, que tienen que ver con la respuesta a esos retos estructurales, a las recomendaciones de reformas que nos hacía la Comisión, mantener el grado de ambición, y eso es lo que hemos hecho en este caso en ámbitos como la vivienda o la sanidad, o incluso la protección social, y si quieren podemos comentar algunos de los ejemplos claros.
Otro elemento que nos pedía la Comisión con respecto a las reformas era también el reconocimiento de que podíamos aligerar la carga de las agendas reduciendo o eliminando reformas de menor impacto económico, lo que ellos llaman como minor reforms, ese ejercicio de priorización en los elementos esenciales para la modernización en esas grandes reformas transformadoras.
Y luego otro elemento fundamental también por parte de la Comisión Europea era mantener un alto nivel de pragmatismo en cuanto a garantizar que estas reformas se puedan cumplir en tiempo y forma para que en el verano del 2026, agosto del 2026, podamos garantizar el cumplimiento de estos grandes planes transformadores.
¿Cuáles son los siguientes pasos que van a darse en los próximos meses en el ámbito de esta fase final de la hoja de ruta del plan de recuperación? Tienen aquí esa aprobación por parte del Consejo de Ministros el pasado 9 de diciembre, que ha sido hasta ahora el último paso.
Como he dicho, esperamos que hoy mismo podamos tener noticias positivas por parte de la Comisión Europea con respecto a la aprobación, a su visto a la Adenda, para que podamos pasar a la siguiente fase, en este caso que es la adopción por parte del Consejo, en este caso del ECOFIN, que se daría a mediados del mes de enero, en concreto el 20 de enero, si no estoy equivocado.
A partir de ahí se lanzaría poco después la solicitud del siguiente desembolso, la sexta solicitud de pago por parte de España, que esperamos que se produzca durante el primer semestre para, una vez terminado el proceso o los plazos de ejecución, en agosto podamos proceder a la última petición de desembolso por parte de España que pueda llegar dentro de los plazos marcados por el Plan de Recuperación antes del final del 2026, es decir, accediendo a esos más de 102.000 millones que he comentado anteriormente, que suponen más del 6% de nuestro PIB en un periodo de apenas cinco años.
Y simplemente por terminar, volver a recalcar que lo que pretendemos con esta adenda, además de simplificar y dar ese elemento de agilidad que nos permita acelerar sin perder ambición en la ejecución de los fondos y por lo tanto maximizando su impacto, es conseguir sustituir esta red de seguridad europea por una red de seguridad doméstica donde con menor carga administrativa, menores requisitos, podamos además ir más allá del año 2026 y evitar, por lo tanto, un efecto escalón que produciría la reducción de llegada de fondos europeos.
Una adenda que aprende de la experiencia que hemos adquirido en estos últimos años, que responde a la petición de simplificación por parte de la Comisión, en línea con los criterios marcados por la Comisión Europea y que aprovecha, como no puede ser de otra manera, el buen desempeño de la economía española en estos años para minimizar el coste en materia de endeudamiento, maximizando el impacto en materia de crecimiento y modernización.