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PERTE de Energías Renovables, Hidrógeno Renovable y Almacenamiento​

El PERTE de energías renovables, hidrógeno renovable y almacenamiento, (ERHA), se aprueba con la finalidad de desarrollar tecnología, conocimiento, capacidades industriales y nuevos modelos de negocio que refuercen la posición del liderazgo del país en el campo de las energías limpias.

Generar y mantener el liderazgo en cadena de valor y capacidades propias, permitirá que la transición energética en nuestro país no sólo contribuya a la competitividad de los distintos sectores económicos y la mejora de las economías domésticas, sino que también sea una palanca de transformación del modelo, consolidando un sector económico en sí mismo. Este impulso repercutirá en beneficios sobre la sociedad y el tejido productivo, facilitando que el sector implicado siga siendo competitivo para aportar soluciones a las transiciones energéticas europea y global.

Con el PERTE de energías renovables, hidrógeno renovable y almacenamiento se persigue:

  • Consolidar las cadenas de valor de energías renovables renovables y su integración en los distintos sectores.
  • Impulsar la innovación social y de modelo de negocio, con medidas que permitan una mejor integración de las tecnologías para la descarbonización en los sectores productivos, en el territorio y en la sociedad.
  • Posicionar a España como referente tecnológico en la producción y aprovechamiento del hidrógeno renovable.
  • Desarrollar y desplegar tecnologías y nuevos modelos de negocio ligados al almacenamiento energético y la gestión flexible de la energía que maximicen la integración de la generación renovable en nuestro país.

El PERTE de Energías Renovables, Hidrógeno Renovable y Almacenamiento busca incidir sobre la transformación del tejido productivo para dotar a nuestro país de las herramientas e instrumentos que permitan abordar con capacidades propias la transición energética.

Para ello, se establecen tres objetivos principales:

  • Consolidar la cadena de valor nacional en transición energética para dotar al país, en el contexto de la Unión Europea, de autonomía estratégica que permita dar respuesta a este proceso con capacidades tecnológicas, industriales, de conocimiento y de modelo de negocio propias, y facilitar la integración de estas soluciones en el conjunto del tejido productivo del país.
  • Maximizar las oportunidades de generación de empleo sostenible que este proceso de transición energética brinda, aprovechando el potencial humano y de conocimiento de nuestro país y dotándolo de las herramientas necesarias para su puesta en valor.
  • Posicionar al sector empresarial nacional de manera que pueda anticiparse a los futuros retos, nichos o áreas de competencia para que puedan adquirir y mantener en el tiempo el liderazgo a nivel europeo y global.

La transición energética forma parte integral del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, contribuyendo a la recuperación económica y transformación del modelo productivo. Por otra parte, la transición energética es una herramienta clave para la modernización, la competitividad de los sectores económicos y la mejora de los servicios públicos, por lo que está también presente de forma transversal en distintas políticas e instrumentos sectoriales en todo el Plan.​​

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